Acá el silencio se convierte en sonido, no vale el tiempo pero valen las memorias. No se cuentan los segundos, se cuentan historias.


Te juro que el cinco de febrero me acordé de tus 28 añitos; puse una fotito tuya que llevo conmigo a todas partes, una veliiita, y te canté el feliz cumpleaños como si fuera una loca que sufre de esquizofrenia aguda(?), pero sabés qué? No me importó ni me importa NADA.
te amo con todo mi corazón Rodrigo ♥; felices 28 años atrasadísimo.