Acá el silencio se convierte en sonido, no vale el tiempo pero valen las memorias. No se cuentan los segundos, se cuentan historias.
A las puertas del cielo llegaron un día cinco viajeras.
- ¿Quiénes son ustedes? -les preguntó el guardián del cielo.
- Somos -contestó la primera- La religión.
- La juventud -dijo la segunda.
- La comprensión -dijo la tercera.
- La inteligencia -dijo la siguiente.
- La sabiduría -contestó la última.
- Identifíquense!! -ordenó el cancerbero.
Y entonces..
La religión se arrodilló y oró.
La juventud se rió y cantó.
La comprensión se sentó y esuchó.
La inteligencia analizó y opinó.
Y la sabiduría.. contó un cuento.