Acá el silencio se convierte en sonido, no vale el tiempo pero valen las memorias. No se cuentan los segundos, se cuentan historias.
Las cosas se acaban cuando nosotros decimos basta. No cuando los demás lo dicen por nosotros. Si queremos seguir intentando, nadie nos puede decir que no, nadie nos puede negar una segunda, tercera, hasta una séptima oportunidad. Incluso en el amor se puede seguir intentando. Y aunque fallemos, siempre va a haber una chance para intentarlo otra vez.
Tenemos miedo, lo sentimos todo el tiempo, nos quedamos con la primera impresión, con lo primero que nos dicen. Preferimos un "no" antes que arriesgarnos por un "quizás". Elegimos ser lo que somos y creemos que eso es lo mejor para nosotros.
Arriesgar o acertar, es parte de la vida. Pierde el que no lo intenta, el que se estanca en sus pensamientos. Corremos el riesgo de no crecer, de no esforzarnos, de no conocer ni aprender. Errar no es fallar, sino aprender a ganar. Quizás hoy sea un no, pero nadie te quita la posibilidad de que mañana sea un sí.
Arriesgar o acertar, es parte de la vida. Pierde el que no lo intenta, el que se estanca en sus pensamientos. Corremos el riesgo de no crecer, de no esforzarnos, de no conocer ni aprender. Errar no es fallar, sino aprender a ganar. Quizás hoy sea un no, pero nadie te quita la posibilidad de que mañana sea un sí.
Todo estará bien!
Me di cuenta que sin ansiar nada, pasa algo mejor. Me di cuenta que el amor puede estar a la vuelta de la esquina cuando uno piensa que está a tres mil kilómetros, pero también me di cuenta que el amor aunque siempre sea lo mejor, las personas pueden arruinarlo todo. Me di cuenta que no siempre lo que se espera es lo mejor. Me dí cuenta que el "no" siempre lo tengo, pero queda en mí buscar un sí. Me di cuenta que la vida tiene sus días malos y sus días buenos. Me dí cuenta que no importa cuánto luche por algo si no le pongo buena cara para conseguirlo. Y por último, también me dí cuenta que si no tengo un sueño o una meta de la cual aferrarme, estaría desperdiciando lo que hago día a día.
La vida nos presenta a miles de personas. Y cada una de ellas viene a cumplir un papel en nuestra vida. Todas ellas quedan en nuestra memoria, en nuestros hábitos, en nuestras fotos. Está aquella amiga desbocada que habla con ingenuidad y te mete en problemas, pero te hace reír mucho. Hay esa con quien andas del brazo por todos lados. Aquella a quien le contaste del primer chico que te gustó. La que te da consejos de ropa, personas, cortes de pelo y comportamiento. Hay aquella otra que es llorona, aquella que te critica cada cinco minutos, aquella “nerd” que sabe de todo, y aquella melosa, que le gusta abrazar y mandar mensajitos de amor. Y aquella con quien compartiste la cama en ese viaje que fue el mas planeado de tu vida. Aquella a quien le contás absolutamente todo, y con quien sentís que sos entendida. Aquella que te dice que dejes de comerte las uñas. Aquella que te presenta a las mejores personas. Aquella que pasa con vos el momento mas difícil de tu vida. Aquella que te llama todo el día. Aquella intelectual, que te enseña miles de cosas. Aquella que te abrazó en silencio y te sintió llorar, y aquella que te dio la espalda cuando más la necesitabas. Aquella que hace todo lo que le pedís, y aquella egoísta. Aquella que escucha cuando estás enamorada y pasas horas hablando del mismo tema. Y aquella que entiende cuando la dejaste por estar con tu enamorado. Aquella otra que exige toda tu atención. Aquella que solo llama el día de tu cumpleaños, y así mismo la adorás. Aquella de quien sentís muchos celos. Aquella que envidias secretamente. Hay también aquella por quien sentís un enorme cariño desde la primera vez que la viste. Aquella a quien heriste porque la cambiaste por otra que no valía nada. Aquella que te dio el consejo correcto, pero no la escuchaste. Aquella que era la mas allegada a ti, pero desapareció y nunca mas supiste de ella. Y aquella que es una hermana para ti. Hay las que no tienen tantas amigas así, pero tienen la que vale por todas. Aquella que es una buena compañía hasta cuando el plan es ”no hacer nada”. Y también la mejor amiga. Aquella que es simplemente “aquella”.
Digo sin dudar que la amistad vale la pena…
Abrázame fuerte ahora que estás conmigo!
No temas que estoy a tu lado, ya nada te puede hacer daño..
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